Los resultados provinciales mostraron avances en todos los indicadores. Creció la cantidad de lectores fluidos. Disminuyeron los niveles más críticos.
La segunda evaluación provincial de lectura, realizada en el marco del Plan de Alfabetización Santafesino Raíz, evidenció mejoras significativas en los aprendizajes de estudiantes de segundo grado de escuelas públicas y privadas de toda la provincia.
El estudio alcanzó a casi 50.000 alumnos y mostró un incremento del 22,6 % en la cantidad de estudiantes que leen bien o muy bien en comparación con 2024. A su vez, los lectores fluidos aumentaron un 48,3 %, mientras que los niveles más críticos registraron una disminución sostenida.
Otro de los indicadores destacados fue la velocidad lectora, que pasó de un promedio de 43,2 palabras correctas por minuto en 2024 a 50,3 en la medición actual.
El gobernador Maximiliano Pullaro afirmó que la educación es una de las principales prioridades de su gestión y sostuvo que el Plan Raíz se consolidó como eje central de la política educativa provincial. “Estamos construyendo el camino correcto”, señaló durante la presentación de los resultados en Rosario, junto al ministro de Educación José Goity.
En ese sentido, destacó la participación de la comunidad educativa en la iniciativa y remarcó que el programa dejó de ser una política de gobierno para transformarse en una política de Estado.
Desde la cartera educativa se informó que el plan alcanza actualmente a 162.000 estudiantes, involucra a 9.900 docentes en capacitación y a 1.700 establecimientos escolares. Además, ya se distribuyeron más de 900.000 libros desde su puesta en marcha.
El ministro Goity subrayó la importancia del seguimiento de las trayectorias escolares y la evaluación como herramienta de mejora, al tiempo que vinculó los resultados con la asistencia a clases, señalando que quienes presentan mayor inasistencia muestran peores niveles de desempeño.
Docentes y directivos de distintas escuelas también destacaron los avances observados en el aula y la reducción de estudiantes que requieren acompañamiento específico, como señal de mejora en los procesos de alfabetización.
Los datos fueron valorados además por referentes externos del ámbito educativo, quienes destacaron la transparencia en la publicación de resultados y su utilización para orientar políticas públicas basadas en evidencia.







