La causa por la muerte de Diego Román, el niño de 12 años hallado sin vida en julio de 2019 en la ciudad de Recreo, continúa su camino judicial. Luego de la sentencia dictada por el juez Pablo Busaniche, que condenó a Iván Reyes a cuatro años de prisión y a Norma Vega a tres años de prisión condicional por el delito de homicidio culposo, tanto la Fiscalía como la defensa presentaron recursos de apelación.
En ese marco, Power Max Medios dialogó este lunes con Néstor Pereyra, abogado defensor de la familia Reyes, quien confirmó que el pasado viernes formalizaron la apelación de la sentencia.
Según explicó el letrado, la Fiscalía pretende que el fallo sea revocado para imponer una pena mayor, insistiendo en una condena de entre ocho y diez años de prisión. Por su parte, la defensa busca la absolución de sus representados.
“Es injusta la pena de tres años para Norma Vega y de cuatro años para Iván Reyes. Ellos no tienen responsabilidad culposa ni dolosa en la muerte de Diego Román. Nosotros propiciamos la revocación del fallo y esa es la expectativa de esta defensa técnica”, expresó Pereyra.
La discusión sobre la causa de muerte
Durante la entrevista también se abordó uno de los puntos más sensibles del expediente: la causa de la muerte del niño.
El abogado remarcó que tanto la investigación llevada adelante por la Fiscalía como la sentencia de primera instancia concluyeron que Diego Román falleció como consecuencia del ataque de animales, conclusión respaldada por el protocolo de autopsia realizado por el médico forense y por otro especialista de Buenos Aires que intervino en la causa.
No obstante, Pereyra cuestionó que haya quedado demostrado que los perros involucrados fueran los pertenecientes a la familia Reyes.
“La teoría del caso sostiene que fueron los perros de Reyes, pero esta defensa considera que no está acreditado. Podrían haber sido otros perros”, afirmó.
El abogado reconoció además que existe un fuerte debate social en torno al caso y que parte de la comunidad sostiene la hipótesis de que detrás de la muerte del menor hubo intervención humana.
“Es un tema muy delicado. Como parte de este proceso debemos atenernos a lo que fue probado y demostrado en el juicio. Tanto el protocolo de autopsia como los informes forenses determinaron que el niño murió por el ataque de animales. Las otras versiones fueron planteadas con mucho énfasis, pero no pudieron ser demostradas. Hubiese sido muy importante que, si las cosas ocurrieron de otra manera, eso pudiera acreditarse en el expediente”, señaló.
La teoría alternativa
Consultado sobre una mujer que públicamente sostuvo que los responsables eran personas y no animales, Pereyra indicó que esa hipótesis formó parte de una línea impulsada por la querella que representaba a la madre del niño.
Sin embargo, explicó que esa postura no prosperó dentro del proceso judicial.
“La querella de la madre tenía una teoría distinta a la sostenida por la Fiscalía y por el padre de Diego. En una audiencia preliminar esa línea quedó desestimada. Desconozco los motivos, pero no formó parte del juicio”, sostuvo.
Ahora será un tribunal de alzada el que deberá analizar las apelaciones presentadas tanto por el Ministerio Público de la Acusación como por la defensa, y definir si confirma, modifica o revoca la sentencia dictada en primera instancia.







