Las abundantes precipitaciones registradas durante los primeros meses de 2026 dejaron un importante acumulado de agua en la ciudad de Recreo. De acuerdo con registros pluviométricos relevados en la zona, entre enero y mayo se acumularon aproximadamente 796,9 milímetros, una cifra significativa para apenas los primeros cinco meses del año.
Mes por mes: cómo se distribuyeron las lluvias
El primer gran episodio ocurrió el 15 de enero, cuando se registraron 109 milímetros en pocas horas. Aquella tormenta provocó anegamientos temporarios en distintos sectores de la ciudad y marcó el inicio de un año con una marcada presencia de precipitaciones.
En febrero volvió a repetirse un evento de gran magnitud. El día 16 se midieron 119 milímetros, convirtiéndose en el registro mensual más importante del período analizado. La intensidad de la lluvia puso nuevamente a prueba los sistemas de drenaje urbano y mantuvo elevados los niveles de humedad en la región.
Marzo presentó un comportamiento más moderado. El principal evento ocurrió el 20 de marzo con 60 milímetros. Aunque la cifra fue considerablemente menor respecto de los meses anteriores, permitió un alivio temporal en cuanto a los excesos hídricos acumulados.
Durante abril las precipitaciones volvieron a cobrar protagonismo. El 15 de abril se registraron 110 milímetros, un volumen que volvió a generar complicaciones puntuales y confirmó la persistencia de una tendencia húmeda en la región.
A estos eventos se suman otras lluvias registradas durante mayo, permitiendo alcanzar un acumulado total cercano a los 800 milímetros desde el comienzo del año.
Un año que se perfila más húmedo de lo habitual
Si bien las precipitaciones en el centro norte santafesino suelen concentrarse entre primavera y verano, el volumen registrado durante los primeros meses de 2026 resulta llamativo por la frecuencia de eventos superiores a los 100 milímetros en períodos muy cortos.
Los especialistas señalan que no solamente importa la cantidad total de agua caída, sino también la intensidad con la que se producen las tormentas. Cuando grandes volúmenes se concentran en pocas horas, aumenta el riesgo de anegamientos urbanos, saturación de suelos y complicaciones para la producción agropecuaria.
El Niño: qué se espera para la primavera y el verano
Diversos organismos meteorológicos internacionales y el propio Servicio Meteorológico Nacional siguen con atención la evolución del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Los últimos informes indican una creciente probabilidad de desarrollo de una fase cálida de El Niño durante el segundo semestre de 2026.
La Organización Meteorológica Mundial advirtió recientemente que existe una elevada probabilidad de que El Niño se establezca entre mediados y fines de este año, fenómeno que suele modificar los patrones de precipitaciones en distintas regiones del planeta.
Para el centro y noreste de Argentina, históricamente los eventos El Niño suelen estar asociados a lluvias por encima de los valores normales, especialmente durante la primavera y el verano. No significa que lloverá todos los días, pero sí aumenta la probabilidad de tormentas más frecuentes, eventos intensos y acumulados superiores a los habituales.
Los expertos aclaran que aún es prematuro anticipar el comportamiento exacto de cada tormenta, pero los pronósticos de tendencia climática sugieren que será necesario seguir de cerca la evolución de las condiciones atmosféricas durante los próximos meses.
Mirando hacia adelante
Con casi 800 milímetros acumulados antes de llegar al invierno, Recreo transita un 2026 marcado por una importante disponibilidad hídrica. Mientras los registros actuales ya llaman la atención, la posible llegada de El Niño obliga a mantener el monitoreo permanente de las precipitaciones y del estado de los sistemas de drenaje, especialmente de cara a la próxima primavera, período en el que históricamente comienzan a intensificarse las lluvias en la región.







