Cada 18 de julio, la Argentina vuelve a detenerse a las 9:53. Es la hora exacta en la que, en 1994, un atentado terrorista destruyó la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en la calle Pasteur 633 de la Ciudad de Buenos Aires. La explosión dejó 85 personas asesinadas y más de 300 heridas, convirtiéndose en el mayor ataque terrorista de la historia del país.
Tres décadas después, el reclamo por memoria y justicia continúa vigente. La causa judicial sigue marcada por la impunidad y, año tras año, familiares de las víctimas y toda la sociedad argentina renuevan el pedido para que el atentado no quede en el olvido.
En el marco del 32° aniversario, la AMIA presentó una propuesta artística destinada especialmente a quienes nacieron después de aquella tragedia: la canción “9:53”, interpretada por el cantante y compositor cordobés Gonzalo Sarfatti. La obra fue creada por pedido de la institución con el objetivo de transmitir la memoria de las 85 víctimas a las nuevas generaciones y mantener vivo el reclamo de justicia.
La canción narra, en primera persona, el dolor de quien pierde a un ser querido en el atentado. A través de una letra cargada de emoción, Sarfatti pone voz a la ausencia, el recuerdo y la necesidad de que nunca más se repita una tragedia de semejante magnitud.
Una voz joven para mantener viva la memoria
Nacido en Córdoba en 2002, Gonzalo Sarfatti pertenece a la generación que no vivió el atentado. Sin embargo, asegura que conoció la historia siendo niño y que aceptó el desafío de componer una canción porque entiende que lo ocurrido “es parte de la historia de todos los argentinos”. Con una importante presencia en redes sociales y millones de seguidores, el artista mezcla géneros populares como el cuarteto, la cumbia, la bachata y el pop, buscando conectar especialmente con el público joven.
Según expresó el propio músico durante la presentación de la obra, su intención fue escribir una canción desde el lugar de un familiar de las víctimas para transmitir el dolor y ayudar a que quienes nacieron muchos años después conozcan lo que ocurrió el 18 de julio de 1994.
Memoria, verdad y justicia
A lo largo de los años, la AMIA ha impulsado distintas expresiones artísticas para sostener la memoria colectiva. La incorporación de “9:53” representa una nueva forma de acercar esa historia a los más jóvenes, utilizando la música como puente para mantener vigente el recuerdo de las víctimas y el reclamo de justicia.
A 32 años del atentado, el mensaje sigue siendo el mismo: recordar no es solamente mirar hacia el pasado, sino reafirmar el compromiso de toda la sociedad para que hechos como el ataque a la AMIA nunca vuelvan a repetirse y para que la búsqueda de verdad y justicia permanezca intacta.







