En un partido que rompió todos los libros de historia y que quedará grabado como la definición por el tercer puesto más espectacular de todos los tiempos, la selección de Inglaterra se quedó con la medalla de bronce de la Copa del Mundo 2026 tras derrotar por un impactante 6-4 a Francia.
El Estadio Miami de Florida fue testigo de una ráfaga incesante de fútbol, donde los ataques destrozaron por completo a las defensas y regalaron un espectáculo de diez goles.

El encuentro batió de inmediato el récord absoluto de la Copa del Mundo como el partido por el tercer lugar con mayor cantidad de anotaciones en los registros de la FIFA, superando aquel lejano Francia 6 – Alemania Occidental 3 de Suecia 1958.
Un primer tiempo de pesadilla para los Bleus
La primera mitad en Florida fue un monólogo absoluto de contundencia británica que dejó atónito al equipo de Didier Deschamps. Los Three Lions salieron con una voracidad destructiva y abrieron el marcador apenas a los 3 minutos gracias a Declan Rice. Sin darle tiempo de reacción a Francia, el defensor Ezri Konsa estiró la ventaja a los 18′ conectando en el área chica.
El cierre de la primera etapa se transformó en el show absoluto de Bukayo Saka. El extremo del Arsenal aprovechó cada desatención de la zaga gala para castigar en los metros finales: clavó el tercero a los 36′ y, ya en tiempo de descuento (45+1′), sentenció un impensado 4-0 con el que los equipos se retiraron al descanso bajo un clima de total desconcierto francés.
La reacción de Mbappé y un cierre para el infarto
Obligado por el orgullo, Deschamps pateó el tablero en el entretiempo introduciendo cuatro cambios simultáneos (ingresaron Digne, Upamecano, Dembélé y Barcola). La respuesta de los subcampeones del mundo fue feroz: a los 48′ Kylian Mbappé marcó el descuento y, solo seis minutos más tarde (54′), el recién ingresado Bradley Barcola infló la red para el 4-2, encendiendo las alarmas inglesas.

El partido se tornó de ida y vuelta constante. Mbappé volvió a aparecer a los 66′ para firmar su doblete y poner a Francia a tiro de la hazaña (4-3). Sin embargo, cuando los galos quemaban las naves, una falta en el área en el minuto 87 le permitió a Bukayo Saka sellar su Hat-Trick desde el punto del penal para poner el 5-3.
El desenlace fue una locura total en tiempo de adición: Ousmane Dembélé clavó el 5-4 en el 90+5′ reviviendo el milagro, pero en la última contra del partido (90+8′), Jude Bellingham sacó una jugada de la galera para estampar el 6-4 definitivo y bajarle el telón a una batalla memorable.
Inglaterra cierra el podio del Mundial 2026 con una medalla de bronce histórica por el desarrollo del juego, mientras que Francia se despide en el cuarto lugar.







