Los trabajos avanzan en varios sectores de manera simultánea. Detectaron una falla puntual en una de las columnas. También comenzó el montaje de una maquinaria inédita para colocar vigas.
La obra del nuevo puente que unirá las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé ya superó el 50% de avance físico y continúa desarrollándose en distintos frentes de trabajo, según indicaron desde el Gobierno provincial.
Desde Vialidad Provincial señalaron que actualmente el proyecto ingresó en una etapa de mayor complejidad técnica y económica, vinculada principalmente a las tareas de hormigonado y montaje de estructuras.
En los últimos días, además, se detectó una falla puntual en una de las columnas construidas sobre el río Salado. De acuerdo con lo informado, el inconveniente se localizó en la unión entre un pilote y la columna, y se investiga si pudo originarse por una deficiencia durante el vibrado del hormigón.
Las autoridades aclararon que se trata de un caso aislado y que se están revisando las demás estructuras ejecutadas hasta el momento. También indicaron que la reparación dependerá de la profundidad de la lesión detectada.
Por otra parte, comenzó el montaje de la denominada “viga lanzadora”, una estructura telescópica de gran porte llegada desde Asia que permitirá colocar las vigas del puente sobre el río.
La maquinaria empezó a instalarse en la cabecera santafesina y sería puesta en funcionamiento entre fines de junio y principios de julio. Desde el área técnica destacaron que se trata de una tecnología inédita en la provincia y poco habitual en la región.
Actualmente, las tareas se desarrollan tanto sobre el puente como en las obras urbanas complementarias de acceso en Santa Fe y Santo Tomé. Según se informó, la habilitación definitiva se concretará una vez finalizados todos los trabajos previstos.
El objetivo oficial continúa siendo concluir la obra dentro de los plazos establecidos, con una estimación de finalización prevista para los primeros meses del próximo año.







