Ya fue montada la lanzadora que colocará las vigas sobre el río. En julio llegará un especialista para capacitar al personal.
La construcción del nuevo puente que unirá las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé sumó un avance decisivo con la instalación completa de la máquina lanzadora de vigas, un equipamiento fundamental para ejecutar los trabajos sobre los sectores del río Salado donde no pueden operar las grúas convencionales.
La estructura ya se encuentra ensamblada en la zona de obradores y será utilizada para transportar y ubicar con precisión las vigas de hormigón que conformarán la superestructura del viaducto. Su funcionamiento permitirá continuar las tareas en áreas de difícil acceso debido a la presencia de agua y a las características del terreno.
En paralelo, la obra mantiene un ritmo sostenido de ejecución. Ya fueron finalizados 133 pilotes, uno de los componentes esenciales para la cimentación del puente, mientras que también se completó el montaje de 100 vigas estructurales.
Los trabajos permitieron concluir 19 vanos del futuro enlace vial y actualmente avanza la construcción del número 20. Estas estructuras constituyen los tramos comprendidos entre los distintos apoyos que sostendrán la calzada.
De cara a la próxima etapa, en julio arribará un especialista del exterior para capacitar a los equipos técnicos encargados de operar la lanzadora. La formación apunta a garantizar el cumplimiento de los protocolos internacionales de seguridad y optimizar el rendimiento del sistema.
La maquinaria trabajará desplazándose sobre las propias estructuras ya construidas, permitiendo trasladar cada viga hasta su ubicación definitiva sin necesidad de utilizar embarcaciones o equipos flotantes en el cauce del río.
La nueva conexión vial busca mejorar la circulación entre ambas ciudades y aumentar la capacidad de tránsito en uno de los corredores más utilizados del área metropolitana, donde actualmente miles de vehículos cruzan diariamente por el histórico puente carretero.







