El Dallas Stadium de Arlington fue testigo de una definición cinematográfica y con tintes históricos para el fútbol africano. En la apertura de la última jornada de dieciseisavos de final de la Copa del Mundo 2026, Egipto venció 4-2 a Australia en la tanda de penales tras igualar 1-1 en los 120 minutos reglamentarios.
Con este resultado, el combinado liderado por Mohamed Salah rompió su maleficio histórico y se clasificó por primera vez en su historia a los octavos de final de un Mundial bajo el formato moderno.

El encuentro comenzó con muchísima intensidad. Australia avisó primero con un tremendo remate de Cristian Volpato que se estrelló en el travesaño, pero fueron los africanos quienes rompieron la paridad. A los 12 minutos, tras la salida de un tiro libre ejecutado por Karim Hafez, Emam Ashour ganó la posición en el segundo palo y metió un frentazo inalcanzable para Patrick Beach, decretando el 1-0 parcial. A partir de allí, Egipto manejó los hilos con prolijidad ante una Australia sin colmillo ofensivo.
En el complemento, los dirigidos por Tony Popovic adelantaron tímidamente las líneas buscando el empate por vía aérea. El milagro de los “Socceroos” llegó a los 55 minutos con una dosis máxima de infortuno: un centro cerrado de Aiden O’Neill al corazón del área chica provocó un blooper defensivo, y el lateral egipcio Mohamed Hany terminó convirtiendo en contra para el 1-1.
Con este tanto, Hany rompió un récord mundialista negativo al marcar su segundo autogol en una misma edición del torneo.
En el cierre del tiempo reglamentario, el joven arquero australiano Patrick Beach se vistió de héroe al sacarle un cabezazo agónico a Ramy Rabia tras un pase preciso de Salah, mandando el encuentro inevitablemente a la prórroga.

El tiempo suplementario fue un reflejo del cansancio físico extenuante de ambas planteles. Prácticamente no hubo remates a puerta y los dos técnicos empezaron a maquinar la definición desde los doce pasos.
En el minuto 118, Popovic pateó el tablero de forma arriesgada y mandó a la cancha al histórico arquero Mathew Ryan exclusivamente para la tanda de penales, reemplazando al figura Patrick Beach.
La jugada, sin embargo, le terminó saliendo al revés al entrenador oceánico. En la definición, el capitán australiano Harry Souttar erró el primer remate tirándolo por encima del travesaño, y el juvenil de 18 años Lucas Herrington falló el cuarto disparo. Por el lado de los “Faraones”, la efectividad fue absoluta: anotaron Mahmoud Saber, Ramy Rabia, Mohamed Salah (picándola sutilmente al medio de un Ryan ya jugado) y, finalmente, Hossam Abdelmaguid sentenció el 4-2 definitivo.
Con este triunfazo histórico en Texas, Egipto saca pasaporte directo a los octavos de final del certamen. Ahora, los africanos se sentarán cómodamente a esperar por su próximo rival, el cual saldrá directamente del cruce de esta noche entre la Selección Argentina y Cabo Verde.







