No será un partido más. Cuando la Selección Argentina salte al campo para enfrentar a Inglaterra por una de las semifinales del Mundial 2026, millones de argentinos volverán a vivir un duelo que trasciende el deporte. La rivalidad entre ambos países está marcada por la historia, el conflicto bélico de las Islas Malvinas y algunos de los encuentros más emblemáticos que haya dado el fútbol mundial.
Aunque el paso del tiempo permitió separar el deporte de la política, cada enfrentamiento entre argentinos e ingleses despierta una carga simbólica imposible de ignorar.
Malvinas: una herida que sigue presente
La relación entre Argentina e Inglaterra quedó profundamente marcada por la Guerra de Malvinas de 1982. El conflicto, que se extendió durante 74 días entre abril y junio de ese año, dejó 649 soldados argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños fallecidos.
Para los argentinos, la causa Malvinas continúa siendo una política de Estado y un reclamo permanente de soberanía sobre las islas. Esa historia hace que cualquier enfrentamiento deportivo entre ambas naciones adquiera un significado especial para varias generaciones.
El fútbol nunca reemplazó esa historia ni puede resumirla. Sin embargo, se convirtió en uno de los escenarios donde las emociones colectivas encuentran una forma de expresión.
México 1986: el partido que quedó para siempre
Cuatro años después de la guerra llegó uno de los partidos más recordados de todos los tiempos.
El 22 de junio de 1986, en el estadio Azteca de Ciudad de México, Argentina e Inglaterra se enfrentaron por los cuartos de final del Mundial.
Aquella tarde, el equipo dirigido por Carlos Bilardo se impuso 2 a 1 con dos goles inolvidables de Diego Armando Maradona.
El primero pasó a la historia como “La Mano de Dios”. Maradona saltó junto al arquero inglés Peter Shilton y empujó la pelota con la mano izquierda. El árbitro convalidó el gol y la polémica quedó instalada para siempre.
Apenas cuatro minutos después llegó otra obra maestra. Maradona tomó la pelota en su propio campo, dejó atrás a cinco jugadores ingleses y al arquero antes de definir para marcar el que luego sería elegido como el “Gol del Siglo” por la FIFA.
Argentina terminaría conquistando ese Mundial, mientras que aquel triunfo sobre Inglaterra quedó grabado como uno de los momentos más importantes del deporte argentino.
Una rivalidad que continuó en los Mundiales
Después de 1986, ambas selecciones volvieron a cruzarse en distintas Copas del Mundo.
En Francia 1998 empataron 2 a 2 y Argentina quedó eliminada por penales tras un partido recordado por la expulsión de David Beckham.
En Corea-Japón 2002, Inglaterra se tomó revancha al imponerse 1 a 0 con un gol de penal de Beckham.
El último antecedente mundialista fue en Sudáfrica 2010, cuando Argentina ganó 1 a 0 en un amistoso previo al torneo, aunque desde entonces ambos equipos no volvieron a enfrentarse en una Copa del Mundo.
Mucho más que una semifinal
El duelo del próximo miércoles volverá a colocar frente a frente a dos de las selecciones con mayor tradición del fútbol mundial. Argentina buscará meterse en una nueva final, mientras que Inglaterra intentará cortar una larga espera por volver a levantar la Copa del Mundo.
Para los argentinos, el partido inevitablemente despertará recuerdos de Malvinas, de Maradona, de la Mano de Dios y del Gol del Siglo. Para los más jóvenes será una nueva página de una rivalidad histórica; para quienes vivieron aquellos años, será otro capítulo cargado de memoria, emociones y simbolismo.
Porque cada vez que Argentina e Inglaterra se enfrentan en un Mundial, el fútbol vuelve a escribir una historia que, desde hace más de cuatro décadas, va mucho más allá de los 90 minutos.







