Ya fueron inmunizadas más de 400.000 personas. La influenza AH3N2 es la variante predominante. También crecen los casos de virus sincicial respiratorio.
La provincia de Santa Fe atraviesa el período de mayor circulación de enfermedades respiratorias con un seguimiento permanente sobre la gripe AH3N2 y el incremento de casos de virus sincicial respiratorio en niños. En ese contexto, las autoridades sanitarias insistieron en la importancia de que la población de riesgo complete la vacunación antigripal.
Desde el Ministerio de Salud informaron que ya fueron vacunadas más de 400.000 personas, lo que representa más del 50% de las aproximadamente 800.000 que integran los grupos considerados de mayor riesgo en todo el territorio provincial.
La directora provincial de Promoción y Prevención de la Salud, Analía Chumpitaz, explicó que la campaña de inmunización permitió alcanzar una cobertura superior a la registrada el año pasado. Según detalló, la vacunación aumentó un 20% respecto de la temporada 2025.
La funcionaria indicó que la cepa predominante en la actualidad es la influenza AH3N2, una variante que provocó una importante presión sobre los sistemas sanitarios del hemisferio norte y que ahora concentra la mayor circulación en la provincia.
La campaña está dirigida especialmente a niños menores de dos años, adultos mayores de 65 y personas con enfermedades crónicas, ya que son quienes presentan mayor riesgo de desarrollar complicaciones.
En paralelo, las autoridades sanitarias comenzaron a detectar un incremento de casos de virus sincicial respiratorio, el principal causante de bronquiolitis en los niños más pequeños. Por ese motivo, se mantiene el monitoreo en las áreas de internación y en las guardias pediátricas.
Desde Salud remarcaron que, hasta el momento, la respuesta del sistema sanitario permitió evitar la saturación de las guardias y la reprogramación de cirugías, en un escenario de alta demanda por consultas respiratorias.
Como medida preventiva, recomendaron mantener los ambientes ventilados, evitar la calefacción excesiva de los hogares y utilizar barbijo cuando una persona con síntomas deba salir de su casa, con el objetivo de reducir la transmisión de los virus respiratorios.







