Un informe semestral elaborado por el Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático SAT (CMMC SAT) anticipa un escenario climático que requerirá especial atención en la provincia de Santa Fe durante los próximos meses. El documento sostiene que el fenómeno El Niño continúa fortaleciéndose y tendría un 83% de probabilidades de alcanzar una intensidad fuerte o muy fuerte durante el verano e incluso extenderse al otoño de 2027, favoreciendo un marcado incremento de las precipitaciones.
El trabajo, que analiza el período comprendido entre julio de 2026 y enero de 2027, indica que las lluvias comenzarían a incrementarse gradualmente desde agosto, mientras que durante julio se espera un comportamiento cercano a los valores normales, aunque con un leve déficit en la primera parte del mes. De acuerdo con la proyección, la mayor parte de las precipitaciones de julio se concentrarían en la segunda quincena.
Los especialistas explicaron que el calentamiento del océano Pacífico ecuatorial, sumado a temperaturas superficiales elevadas en el Atlántico Sur, favorecerá un mayor ingreso de humedad sobre la región. Esta combinación podría potenciar la formación de tormentas fuertes, eventos de lluvias persistentes y episodios meteorológicos severos con mayor frecuencia durante la primavera, el verano y parte del otoño.

El informe también advierte que podrían presentarse situaciones de bloqueo atmosférico, un fenómeno que favorece sistemas meteorológicos estacionarios capaces de provocar lluvias abundantes durante varios días consecutivos o, por el contrario, períodos prolongados sin precipitaciones, dependiendo de la ubicación de los centros de alta y baja presión.
Posibles crecidas del río Paraná
Otro de los aspectos destacados del documento es la evolución prevista para la cuenca del río Paraná. Debido a las lluvias proyectadas sobre el noreste argentino, el sur de Brasil y Paraguay, los especialistas estiman que el río podría registrar una tendencia a crecidas importantes a partir de la primavera.
¿Cómo seguirá el tiempo?
En cuanto a las temperaturas, julio tendría registros medios levemente inferiores a los habituales debido al ingreso de aire frío durante la primera semana del mes. Sin embargo, para el resto del semestre se esperan valores cercanos o ligeramente superiores a los normales, aunque con algunas excepciones durante octubre, diciembre y enero, cuando la mayor nubosidad asociada al aumento de las precipitaciones podría moderar las temperaturas.
El informe recordó además que junio cerró con precipitaciones superiores a los valores históricos. En la ciudad de Santa Fe se registraron 77,9 milímetros de lluvia, una cifra que prácticamente triplicó el promedio habitual para ese mes, concentrándose principalmente en dos eventos significativos ocurridos durante la primera y la tercera semana.
De confirmarse estas proyecciones, Santa Fe podría enfrentar una primavera y un verano con lluvias por encima de lo normal, por lo que los especialistas recomiendan realizar un seguimiento permanente de los pronósticos y mantenerse atentos a los avisos y alertas meteorológicas que puedan emitirse en los próximos meses.







