El Dallas Stadium de Texas fue testigo directo de un desenlace de película. En uno de los platos fuertes más esperados de los octavos de final de la Copa del Mundo 2026, España venció de manera dramática por 1-0 a Portugal gracias a un gol en el minuto 90, sellando su pasaje a los cuartos de final.
El Clásico Ibérico cumplió con toda la tensión y paridad esperadas, resolviéndose por un detalle quirúrgico en la última jugada reglamentaria que significó, además, la emocionante despedida de Cristiano Ronaldo de las citas mundialistas.

Desde el pitazo inicial, ambos combinados plantearon una batalla sumamente intensa. España asumió la iniciativa con su tradicional juego de posesión (registrando un 54%), buscando romper líneas a través de Dani Olmo y la verticalidad de Lamine Yamal. Sin embargo, Roberto Martínez ordenó un cerrojo portugués impecable, con doble marca asfixiante sobre las bandas para tapar a las joyas de La Roja.
Las emociones no faltaron en las áreas durante el primer tiempo. Diogo Costa sostuvo a los lusos con dos notables intervenciones felinas ante disparos de Yamal y Álex Baena, mientras que Mikel Oyarzabal falló una chance clara en un mano a mano.
Portugal contestó con el colmillo afilado: Cristiano Ronaldo avisó con un remate ladeado que contuvo Unai Simón y, a los 42 minutos, un violento cañonazo de Nuno Mendes —quien luego se marcharía lesionado en el complemento— se desvió en Pedro Porro e hizo temblar el travesaño español.

En la segunda mitad, el desgaste físico pasó factura y la intensidad cayó en un embudo de puro nerviosismo. Sabiendo que cualquier error costaría la eliminación, Luis de la Fuente movió el banco con audacia en el tramo final buscando evitar la prórroga, mandando al campo a Ferran Torres y Mikel Merino para refrescar la ofensiva.
La apuesta estratégica rindió dividendos inmediatos en el minuto 90. Ferran Torres fabricó una diagonal perfecta por el centro y filtró un pase quirúrgico entre líneas; Mikel Merino picó al espacio vacío y definió con una sutileza exquisita ante la salida de Diogo Costa para clavar el desahogado 1-0 en el marcador. Portugal tuvo el empate en el minuto 96 con un cabezazo de Bernardo Silva que rozó el techo de la red, pero no hubo tiempo para más.
Esperando rival en el horizonte
Con este heroico triunfo de dientes apretados en Dallas, España se instala formalmente entre los ocho mejores seleccionados del planeta y mantiene vivo su sueño de campeonar.
La Roja ya se encuentra instalada en la ronda de cuartos de final, donde aguardará expectante por el desenlace del compromiso que disputarán esta noche en Seattle el coanfitrión Estados Unidos y Bélgica para conocer a su próximo rival en el cuadro de la Copa del Mundo.







