El informe señala problemas en la estructura. La solicitud fue enviada al gobierno provincial.
El viejo Puente Carretero que conecta las ciudades de Santa Fe y Santo Tomé volvió a quedar bajo observación luego de que Vialidad Nacional detectara nuevas fallas estructurales y solicitara formalmente a la provincia que se haga cargo de los trabajos necesarios para su reparación.
La situación fue confirmada por el ministro de Obras Públicas de Santa Fe, Lisandro Enrico, quien explicó que el organismo nacional remitió una nota en la que informa inconvenientes en distintos sectores del viaducto y plantea que la provincia ejecute las tareas correctivas.
Según indicó el funcionario, el pedido ya se encuentra en análisis debido a que implicaría asumir costos y responsabilidades que no estaban previstos originalmente. La postura inicial del gobierno santafesino es que el mantenimiento del puente corresponde al Estado nacional por tratarse de una infraestructura vinculada a una ruta nacional.
De acuerdo con el informe técnico, los problemas fueron detectados en las juntas del tablero, un punto sensible de la estructura que ya había generado inconvenientes durante 2024, cuando fue necesario interrumpir la circulación durante varios meses para realizar reparaciones de magnitud.
No obstante, Enrico aclaró que las fallas actuales presentan una menor complejidad y que la intervención propuesta consiste en la colocación de ménsulas destinadas a reforzar las juntas y reducir el impacto de las vibraciones generadas por el tránsito diario.
Mientras se define quién asumirá la ejecución de los trabajos, el puente continúa siendo un enlace fundamental entre ambas ciudades. La estructura supera los 86 años de antigüedad y sigue soportando gran parte de la circulación vehicular de la región.
En paralelo, la construcción del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé avanza con más del 50 por ciento de ejecución certificada. Desde el gobierno provincial mantienen como objetivo finalizar la obra entre marzo y abril de 2027.
Actualmente los trabajos se desarrollan de manera simultánea en ambas cabeceras y sobre el propio puente. Las autoridades anticiparon que las próximas etapas demandarán intervenciones urbanas complejas, especialmente en Santo Tomé, donde la presencia de servicios subterráneos representa uno de los principales desafíos para el avance de la obra.







