La provincia de Córdoba registró este viernes 10 de julio dos movimientos sísmicos con apenas ocho minutos de diferencia, en una nueva jornada de actividad que se suma a la seguidilla de temblores ocurridos durante las últimas semanas.
Según informó el Instituto Nacional de Prevención Sísmica (Inpres), ambos eventos fueron de baja magnitud y no provocaron daños materiales ni personas heridas. Sin embargo, fueron percibidos por vecinos de distintas localidades serranas que se encontraban en reposo o dentro de edificios.
El primer sismo ocurrió a las 12.01 y alcanzó una magnitud de 2,5. Tuvo su epicentro a 23 kilómetros al noroeste de Alta Gracia, a unos 40 kilómetros al oeste de la ciudad de Córdoba y 48 kilómetros al sur de La Falda. Se originó a una profundidad de 21 kilómetros y presentó una intensidad de II a III en la escala Mercalli Modificada, siendo sentido levemente en Villa Carlos Paz.
Ocho minutos más tarde, a las 12.09, el Inpres detectó un segundo movimiento de magnitud 2,6. En este caso, el sismo fue más superficial, con una profundidad de apenas 10 kilómetros. El epicentro se ubicó a 44 kilómetros al noroeste de La Falda, 53 kilómetros al suroeste de Deán Funes y 64 kilómetros al este de Serrezuela.
Este segundo evento fue percibido por vecinos de Cruz del Eje, Capilla del Monte y La Falda, manteniendo una intensidad estimada entre II y III, considerada muy débil a débil.
Las autoridades recordaron que este tipo de movimientos son habituales en algunas zonas de Córdoba y forman parte de la actividad sísmica natural de la región, aunque en la mayoría de los casos no generan consecuencias de consideración.
Una seguidilla de sismos entre junio y julio
Los dos movimientos registrados este viernes se suman a varios sismos ocurridos en Córdoba durante las últimas semanas, de acuerdo con los registros oficiales del Inpres.
El 1° de julio se produjo el evento de mayor magnitud del período, con un sismo de 4,0 grados y epicentro entre Deán Funes y Cruz del Eje, a 11 kilómetros de profundidad. Fue sentido en gran parte de la provincia, incluyendo la ciudad de Córdoba, Villa Carlos Paz, Jesús María, Alta Gracia, Capilla del Monte y Villa Dolores, con una intensidad de hasta III-IV en la escala Mercalli.
Previamente, el 28 de junio se había registrado otro movimiento de magnitud 2,7 con epicentro al noroeste de Alta Gracia. Fue percibido en Villa Carlos Paz, La Calera, Tanti, Cosquín, La Falda, Alta Gracia y la capital provincial.
El 21 de junio, otro sismo de magnitud 2,4 tuvo epicentro en cercanías de Sampacho, en el sur provincial, y fue sentido levemente en Sampacho, Suco y Bulnes.
A estos episodios se sumaron otros movimientos menores registrados el 3 y el 4 de julio en el sur de Córdoba, lo que confirma una mayor frecuencia de actividad sísmica durante las últimas semanas, aunque todos los eventos fueron considerados de baja magnitud por los especialistas.
Desde el Inpres explican que Córdoba integra una zona de sismicidad moderada dentro del territorio argentino. Si bien los temblores suelen ser leves y de escasa profundidad, algunos pueden sentirse con claridad por la población, especialmente cuando ocurren cerca de centros urbanos o durante horas de descanso.







