La audiencia se realizó este jueves. Dos efectivos seguirán en libertad con restricciones. La investigación continuará con nuevas medidas.
La Justicia ordenó la prisión preventiva para cuatro de los seis policías imputados por el crimen de Mauro González, ocurrido en enero de este año en la Comisaría Octava de la ciudad de Santa Fe.
La resolución fue adoptada por la jueza Cecilia Labanca durante la audiencia realizada este jueves. En tanto, un integrante del Cuerpo de Guardia de Infantería y una agente del Comando Radioeléctrico continuarán en libertad, aunque deberán cumplir medidas alternativas.
Entre las condiciones impuestas se encuentran la obligación de fijar domicilio, permanecer bajo supervisión judicial y la prohibición de salir del país.
En el caso de la mujer policía, durante la audiencia se sostuvo que no pudo acreditarse su participación directa en las torturas que sufrió la víctima.
Uno de los abogados defensores explicó que la magistrada resolvió mantener en libertad a su asistido al considerar que su intervención en los hechos fue acotada y que no existía riesgo de fuga.
Por su parte, el abogado querellante Rodolfo Mingarini señaló que esta resolución corresponde a una primera etapa del proceso y afirmó que aún restan investigar otros funcionarios policiales que habrían tenido participación en el caso. También indicó que, una vez completada esa instancia, se evaluará la elevación de la causa a juicio y destacó que habría numerosos testigos.
La jueza convalidó la imputación contra los efectivos por el delito de tortura seguida de muerte, en el marco de la detención de Mauro González el 17 de enero en barrio Yapeyú y su posterior traslado a la Comisaría Octava, donde ocurrió el hecho.







