El menor, de ocho años, fue encontrado entre los escombros de un edificio colapsado en La Guaira luego de dos semanas de intensa búsqueda. La tragedia ya dejó al menos 3.685 muertos y casi 17.000 heridos.
Después de dos semanas de intensa búsqueda, este miércoles fue hallado el cuerpo de Lucas Gámez, el niño argentino de ocho años que permanecía desaparecido desde el devastador terremoto que sacudió el norte de Venezuela el pasado 24 de junio.
El menor, hijo de padres venezolanos pero nacido en Argentina, había quedado atrapado tras el derrumbe de un edificio en La Guaira, una de las ciudades más castigadas por el doble sismo. Durante catorce días, familiares, rescatistas venezolanos y un equipo de especialistas argentinos trabajaron sin descanso en la remoción de los escombros con la esperanza de encontrarlo con vida.
Según trascendió, los equipos de rescate realizaron tareas en turnos rotativos durante las 24 horas. Finalmente, al autorizarse el ingreso de maquinaria pesada para retirar los últimos bloques de hormigón que permanecían sobre la estructura, fueron encontrados los restos del niño.
La historia de Lucas conmovió tanto a Venezuela como a la Argentina. El día del terremoto había viajado junto a sus tíos a disfrutar del feriado en La Guaira. Tras pasar la mañana en la playa, regresó al edificio donde se alojaban. Según el relato de su padre, Marcos Gámez, el niño había ingresado al ascensor junto a su tío y otro vecino. Minutos después, cuando el ascensor llegó a los pisos superiores, el edificio colapsó.
Desde entonces, sus padres encabezaron una intensa campaña para localizarlo, difundiendo permanentemente los avances de la búsqueda. Incluso, el pasado lunes, cuando Lucas debía cumplir nueve años, su familia celebró su cumpleaños frente a los restos del edificio con una torta y una vela, mientras continuaban los trabajos de rescate.
El hallazgo puso fin a una angustiosa espera que movilizó a miles de personas a través de las redes sociales y mantuvo en vilo tanto a la comunidad argentina como a la venezolana.
La tragedia en Venezuela
El doble terremoto de magnitudes 7,2 y 7,5, registrado el 24 de junio, es considerado el desastre sísmico más grave que sufrió Venezuela en más de un siglo. El epicentro afectó principalmente al estado de La Guaira y al área metropolitana de Caracas, donde numerosos edificios colapsaron en cuestión de segundos.
De acuerdo con el último balance oficial difundido por las autoridades venezolanas, la tragedia deja 3.685 personas fallecidas, 16.740 heridos, 6.462 sobrevivientes rescatados y 17.907 personas que perdieron sus viviendas. Además, se contabilizaron 190 edificios completamente derrumbados, más de un millar de réplicas sísmicas y decenas de miles de personas afectadas por la emergencia.
Organismos internacionales, entre ellos las Naciones Unidas, continúan desplegando ayuda humanitaria en la zona y advirtieron sobre el riesgo de una crisis sanitaria debido a las condiciones de hacinamiento en los refugios temporales, donde permanecen miles de familias que perdieron sus hogares.







